César Fierro luchó más de cuatro décadas por recuperar su libertad, tras ser sentenciado a muerte en Estados Unidos por un delito que no cometió. Cinco años después de quedar en libertad sigue batallando, ahora contra la burocracia mexicana que le obstaculiza obtener la reparación del daño que le causaron las autoridades por mantenerlo preso en otro país.
Más de 40 años pasó César Fierro condenado a muerte en Texas, por un asesinato que no cometió, con base en una confesión que policías de Ciudad Juárez obtuvieron mediante tortura. Su historia fue retratada por Santiago Esteinou en dos documentales: Los años de Fierro (2013) y La libertad de Fierro (2024), este último filme fue nominado en 2026 a dos premios Ariel: Mejor película y Mejor largometraje documental.
Cuando tenía 23 años de edad, César Fierro fue encarcelado. Estuvo condenado a muerte por más de cuatro décadas hasta que fue liberado en 2020, ya con 64 años de edad. Al salir, en plena pandemia de covid, se dio cuenta de que los integrantes de su familia ya habían muerto. Tuvo que comenzar desde cero.
Foto: Cortesía Piano Distribución
A pesar de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) comprobó las violaciones a sus garantías individuales y las autoridades aceptaron reparar el daño, el proceso se ha convertido en una carrera de obstáculos.
"El problema viene en pasar del dicho al hecho y en pasar de la justicia de papel a la justicia de verdad", señala en entrevista Santiago Esteinou, amigo de César Fierro y director de los documentales sobre su vida.
Lee: "A mi país ya no regreso": Juárez, Chihuahua, de paso de migrantes a ciudad de refugio
El proceso legal dicta que el municipio de Ciudad Juárez debe pagar la reparación del daño, pero la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Chihuahua debe calcular a cuánto asciende el monto. El trámite se estancó porque la comisión se negaba a calcular la cifra hasta que el municipio firmara un compromiso de pago, y el municipio se negaba a firmar sin saber antes la cantidad.
"La comisión de víctimas quería que el municipio le firmara un documento que dijera: 'Yo voy a pagar lo que tú digas'. Y el municipio decía: 'Para yo firmarte ese documento, tú tienes que decirme cuánto tengo que pagar, porque no voy a saber si tengo dinero suficiente. Ahí se atoró mucho tiempo la discusión'", relata Santiago Esteinou.
Omar Fierro acompañado por el documentalista Santiago Esteinou. Foto: Andro Aguilar
Debido a lo tardado del proceso, en 2025 se le otorgó a César Fierro un apoyo económico de emergencia por ocho meses, en lo que las autoridades avanzaban en la gestión de la reparación del daño. Sin embargo, como las autoridades no progresaron, al terminar ese periodo, en enero de este año, le cortaron la ayuda y lo dejaron desprotegido.
En los primeros meses de 2026 las autoridades ignoraron los correos electrónicos y no le dieron respuestas hasta que finalmente reanudaron el apoyo en julio.
Las autoridades han mostrado interés en realizar actos simbólicos, como pedir una disculpa pública o ponerle el nombre de César Fierro a un parque, algo que no se traduce en respaldos concretos y la defensa ha rechazado esas medidas que, advierte, buscan la espectacularización del caso.
"Hay avances respecto de lo que es espectáculo: pedirle una disculpa, eso desde el año pasado ya lo quieren brindar; poner un parque con el nombre de César, desde el año pasado están insistiendo en que se haga. Y la defensa de César ha dicho 'no vamos a aceptar ningún acto que sea un espectáculo, porque uno no vive de tener un parque'".
"Uno no vive ni compra medicinas con disculpas públicas. Para eso se requieren recursos", enfatiza Santiago Esteinou.
El director de cine recuerda que cuando César Fierro necesitó atención de emergencia por un problema dental, las autoridades le negaron el apoyo con el argumento de que debía acudir a una institución de salud pública.
Santiago lamenta que el contacto directo con las autoridades ha sido poco empático y revictimizante. Recientemente, enviaron a César Fierro a realizarse un examen psiquiátrico con un médico que lo maltrató y lo hizo sentir incómodo.
Foto: Cortesía Piano Distribución
"Terrible… me hizo ver… me instigó, se aburrió de mí y pues está más loco que los que andan allí", dice César Fierro.
Además, explica César, las comunicaciones oficiales que recibe están llenas de "palabrería jurídica", por lo que le resulta imposible entender qué le informan.
"El último que me mandaron a mí no le entendí nada, porque era pura palabrería jurídica o como le llamen. Y pues yo de eso no sé nada, así es que no entendí nada", añade César.
Lograr que las autoridades se comprometan a una fecha exacta para cumplir con su obligación de reparar el daño resulta casi imposible. Santiago explica que cuando lo hacen, los plazos se ignoran. Las autoridades habían prometido renovar su apoyo económico el 15 de marzo, pero lo hicieron hasta julio.
Sigue leyendo: 'Tenía todo y me lo quitaron': una omisión le costó a un indígena chiapaneco más años de cárcel
Hace unas semanas, Santiago Esteinou ofreció una función de su película La libertad de Fierro en el Senado de la República. Invitó a los funcionarios de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Chihuahua con la finalidad de que se sensibilizaran, pero lo dejaron plantado.
Los premios Ariel, en los que está nominada la película La libertad de Fierro, serán entregados en octubre próximo. Tanto César Fierro como el director Santiago Esteinou esperan que antes que un probable premio lleguen las medidas que deben cumplir las autoridades para saldar la deuda con César Fierro.
Existe la promesa de entregar una propuesta final de reparación integral en octubre, pero tras su impuntualidad e inacción, tanto César como Santiago dudan sobre si cumplirán su palabra.